Londres, Nueva York, Moscú, Bruselas, Berlin, Budapest, Lisboa, Praga, Santiago... sitios en los que te gustaría estar y sitios en los que has estado, y esos relojes te recuerdan que el tiempo pasa igual en todos ellos, pasa igual en todas partes y para todos, no se detiene para nadie.
Estar parado es inútil porque el tiempo no va a esperarte
Y ahora, llevo un tiempo parado. He puesto mis cartas sobre la mesa y simplemente espero, ni avanzo ni retrocedo más. Hasta que el mundo se aclare o hasta que yo me canse de estar parado. Pero el tiempo pasa, no se detiene ni un segundo, no te da ni un respiro y sientes su presencia detrás y cuando te alcance, te empujará inexorablemente hacia el futuro. ¿que más decir? ¿que más esperar? Quizás ese sea el gran problema, seguir esperando que pase algo, mientras el tiempo se va. Ya lo tengo claro, no sirve de nada esperar y cuando me levante espero ser firme y no volver a sentarme ni a quedarme parado.
Pero por ahora, le daré algo más de tiempo al tiempo