"De repente me encuentro en una explanada con Sele, Salva y mucha más gente. Al poco rato aparece una profesora mía del colegio y nos dice que ya tiene los billetes y empieza a repartirlos. Entonces me doy cuenta, nos vamos de viaje a Riviera Maya!! Pero yo no he avisado ni a mi madre de que me voy, es más, me acabo de enterar, es todo demasiado repentino. En principio no se que hacer, pero luego pienso que es algo que no se va a volver a repetir y que tengo que hacerlo. Miro en una pequeña maleta que llevo y tan solo veo una libreta negra y una regla. Como me voy a ir si ni siquiera llevo la cartera!?!? Pero entonces la encuentro, esta en mi bolsillo. Muy bien me iré y ya si hace falta me compraré ropa allí.
Todos van corriendo, la profesora la primera, porque llevamos el tiempo muy muy justo. Al poco llegamos a una pequeña estación, donde llega un metro que nos llevara hasta el aeropuerto. Pienso, bueno es definitivo, voy a llamar a mi madre para decirle que me voy. Empiezan a sonar pitidos pero mi madre no lo coge y mientras tanto llega el metro. Es un metro que curiosamente no tiene techo, pero si tiene puertas. Cuelgo, porque parece que mi madre no me lo va a coger y me dispongo a meterme en el metro. No se como es posible pero llega un momento en el que las puertas se cierran y tan solo yo y otra chica nos hemos quedado fuera y el metro esta a punto de salir. Me entra el panico, me voy a perder el viaje por esa tonteria? entonces no me lo pienso y salto por encima de las puertas al interior del metro a un asiento que todavía estaba vacio. Bien lo he conseguido. Pero no podía ser tan facil, algo fallaba... Mi maleta. Me la había dejado fuera y tenía que recuperarla a toda costa, asi que salto fuera de nuevo y le prometo a mis compañeros que nos veremos en el aeropuerto. Pero en el fondo pienso cual es la verdad... el avión sale en veinte minutos y el metro tarda diez en llegar allí, luego tardara otros diez en volver y para cuando yo llegue el avión ya se habrá ido.
Me quedo esperando en la estación, ahora completamente vacía. Los minutos pasan muy muy lentos, se me hacen como horas, pero pasan inexorablemente. Uno y otro y otro... mis esperanzas se van desvaneciendo. Es desesperante. Pero de repente, algo sin lógica alguna ocurre. Un coche se dirige hacia el aeropuerto a través de las vías del metro! Es mi oportunidad, se que son gente amable y me dejaran subir al verme en este apuro. Y lo habrían hecho, si no fuera porque estaban todos los asientos ocupados. Vuelvo a sentirme impotente, hasta que oigo otro motor acercándose, pero cuando llega es tan solo una moto, demasiado pequeña como para llevar a otro pasajero, y los minutos siguen pasando.
Mis esperanzas casi han desaparecido cuando aparece una señora que me dice que coja el autobús que está ahí fuera esperando. El metro es mucho más rápido pero parece que no llegará a tiempo, así que me decido por el autobús, es mi única opción. Me monto en el autobús y le pregunto al conductor que cuanto tardaremos. Me contesta que llegaremos a una parada que esta a dos calles del aeropuerto en doce minutos. Genial, quedan trece minutos aún para que salga el avión, eso me deja un larguísimo minuto para llegar. La señora me sonríe y me dice, "tranquilo chico, seguro que llegas a tiempo". El conductor y la señora me sonríen y eso me tranquiliza. Pero de repente haciendo una rotonda, lo veo. Es el aeropuerto! no se como, pero lo conozco, he estado ahí antes. Me pongo a gritar "Es ahí!! Es ahí!!" a tan solo unos diez metros de mi. Un hombre que hay a mi lado me coge unos papeles de la mano y los rompe por la mitad y luego otra vez y luego otra y me los da con una sonrisa. No se porqué lo hace, pero eran los papeles donde tenia las indicaciones para llegar al aeropuerto, supongo que quería decir que ya no los necesito. Le sonrío y le doy las gracias a la señora y al conductor.
Solo diez metros de bordillos bancos y altibajos me separan del aeropuerto, pero se hacen eternos, intento correr a toda velocidad, pero no puedo dar más de mi y pierdo un minuto al menos en llegar al aeropuerto. Pero lo consigo, estoy dentro.
Voy a la ventanilla de recepción y voy a preguntar que de donde sale el vuelo a... hacia... ri... quiero ir a... COMO COÑO SE LLAMABAAAAA!?!?!?!?! Como no logro decir el nombre porque curiosamente lo he olvidado con tanta tensión un hombre se me cuela y empieza a hablar con el recepcionista que empieza a ignorarme. Pero me saco el billete de vuelo y se lo enseño y al verlo me dice con toda la tranquilidad del mundo. "ya no llegas". Que ya no llego? Tu sabes lo que he tenido que hacer para llegar hasta aquí?? El hombre ignorándome sale de recepción y se dirige a algún sitio, yo pienso que me va a llevar hasta la puerta de donde sale el avión. Pero llega a una oficina con otros dos hombres y una mujer, cada uno en su escritorio y se sienta en el suyo. Me devuelve el papel y dice, lo siento no puedo ayudarte. El tiempo se acaba, ya no se ni cuanto me queda, deben de ser segundos en cualquier caso, estoy desesperado. Entonces le entrego el papel a la mujer de la oficina, es muy guapa y tiene pinta de ser más amable. Entonces mira el papel y me mira con pena. Yo digo en voz alta, "Sólo quiero que me digáis cual es la puerta de embarque! por favor..." estoy a punto de echarme a llorar y la mujer sigue mirándome con cara de pena. Entonces salgo desesperado, a la puerta de la oficina donde hay un gran televisor, pienso que ahí debe de estar escrito y que encontraré la puerta sin ayuda de nadie. Pero no, en la tele no pone nada, así que vuelvo delante de la mujer y ella me dice: "pero eso es sólo el resguardo de compra del billete, no el billete en si".
Ya no tengo nada que hacer verdad? le pregunto a la chica. Pero ella contesta con una enorme sonrisa: "bueno voy a echarte una mano" Mi cara vuelve a iluminarse, siento un alivio increíble, DESPUES DE TANTO AL FINAL LO VOY A CONSEGUIIIIIRRRRR!!!!!!"
Y entonces me despierto. Me encuentro en mi cama, y me encuentro lo más lejos que he estado nunca de Riviera Maya. Y no me encuentro solo, conmigo tengo una frustración enorme. No conocía a la gente de esa clase, no eran mis amigos, tan sólo era un sueño y la Riviera Maya de mi sueño no era ni parecida a la real. Pero por alguna razón, tirado en mi cama, lo que más deseaba en ese momento era estar subido en ese avión. Y no voy a estarlo este año, ni el que viene, ni el siguiente. Puede que nunca experimente la sensación de viajar con un montón de amigos de clase a Riviera Maya.
No se como describir con palabras la frustración tan grande que tengo y es toda producida por un sueño falso, porque realmente yo no quiero hacer ese viaje con esas personas. No quiero hacer un viaje a una falsa Riviera Maya con gente que no conozco, pero aún así sólo deseo estar en ese avión y aún así sólo es un sueño. Ni siquiera me alivia pensar que hoy es viernes y me espera un viernes y un fin de semana divertido, todo se queda pequeño al lado de ese avión que ahora vuela en algún lugar y en algún momento, lleno de gente feliz a una falsa y feliz Riviera Maya.
Creo que el verdadero significado de este sueño es, que echo de menos tener verdaderos amigos en clase y hacer un viaje con ellos, y compartir cosas con ellos, es algo que no hago desde el instituto. Y puede que no me queden muchas más oportunidades para hacerlo...