Ahora puedes empezar a recordar algo.. pero no es nada de antes, es algo de después es tu objetivo. Tienes que encontrar un castillo en este desierto, eso es un castillo! Te pones de pie de golpe y comienzas a caminar... Un paso, dos pasos, tres pasos y te desplomas de nuevo en la arena, no tienes fuerzas para avanzar, no recuerdas que pasó, quizás fue demasiado rápido o demasiado duro, pero no puedes recordarlo. Sea lo que sea te dejo sin fuerzas. Y tirado en la arena te das cuenta de una cosa, miras a tu alrededor y te invade el miedo, porque el shock no te había dejado darte cuenta antes. No tienes ni idea del camino hacia el castillo, pero ni puta idea. Dunas y más dunas, que no son tan altas, pero para las fuerzas que tienes ahora mismo, son lo suficientemente altas para que no quieras ni empezar a subirlas
Hoy voy a descansar, cierras los ojos y esperas soñar con un lugar más fresco, más acogedor, más verde, pero ni siquiera los sueños vienen a este desierto, parece que has olvidado como soñar. Y si no puedes soñar, para que dormir? te quedas tumbado en la arena, demasiado cansado para moverte y demasiado triste para dormirte. Solo te queda esperar, esperar que el tiempo te de fuerzas, porque el prado no lo hará. Y mientras, vas pensando alguna idea para salir de este desierto, de este inmenso desierto, que ahora, es tu hogar.