Tumbado en la arena contemplando las estrellas, imaginas cuentos para no dormir. No quieres dormir, quieres seguir pensando he imaginando hasta que el sueño te conquiste.Muchas veces dicen que de la genialidad a la locura y viceversa, sólo hay un paso. Yo creo que es porque un loco no tiene su mente limitada por los muros de la razón, los mismos que te dicen, eso que piensas, es imposible. Hay personas que jamás tendrán el placer de imaginar e inventar sin prejuicios, sin muros, otras usan drogas, para liberar el cerebro y pensar con verdadera claridad(y a veces las mejores ideas salen de ahí) otras simplemente pueden apartar esos muros y pensar que son capaces de cualquier cosa. A mi me gusta pensar que estoy entre ellos, aunque a veces la actitud no es suficiente, a veces falta voluntad y valor.
El sueño se acerca y el sueño cuando es bastante fuerte también actúa como una droga, se relaja y deja al cerebro libre de otras "tonterías". Entonces piensas que con su ayuda quizás encuentres una de esas revelaciones para una gran pregunta que te atormenta desde hace tiempo.
¿Existe el libre albedrío?
A cualquiera que le preguntaras, te dirá que si, por supuesto. Hasta hace tiempo pensé que si, pero después... Un átomo no tiene posibilidad de elección, actuara según las leyes de la física siempre. No existen posibles recorridos para él, puede ser golpeado por otro átomo o atraído o repelido por alguna de las fuerzas de la naturaleza, o cualquier otra cosa, pero siempre dentro de los mismos patrones, las cosas que le ocurran, serán el efecto de causas anteriores y todas regidas por las mismas leyes.. Si tuviéramos unos poderes de calculo de probabilidades increíbles, podríamos predecir todo lo que le ocurriría a ese átomo, porque su existencia no es más que probabilidad. Nosotros estamos formados por átomos y por tanto sujetos a las mismas leyes. Pero por si esto no fuera suficiente para demostrarlo...
Nuestro cerebro. No es más que una maquina probabilística. Cada cosa que nuestro cerebro almacena, intervendrá en el futuro en alguna elección. Si por ejemplo hace años viste a alguien vestido con una sudadera roja y te llamo la atención esa persona, esa imagen se guardara en tu cerebro, y mucho después si tienes que elegir entre una sudadera roja o una verde, puede que elijas la roja de manera inconsciente, porque evoca recuerdos agradables de esa persona. Desde que nacemos, experimentamos cosas que son las que nos condicionarán en nuestras elecciones en el futuro y no podemos evitar experimentarlas. Cada acto que llevas a cabo esta condicionado por acciones anteriores y se almacenará de manera inconsciente para intervenir en decisiones posteriores. Por tanto quizás sea más cierto decir que somos esclavos del azar que poseedores de libre albedrío.
Nuestra vida no es más que una película en la que cada uno es su propio protagonista, pero es movido como una marioneta, siguiendo las indicaciones de un guión que se va escribiendo a cada momento, con cada suceso, en nuestro cerebro.
Y no podemos escapar...