20 ene 2013

1.Ñ Enemigo del destino parte II


Parte II:

Muchas veces has pensado una posible solución. Una manera de escapar del yugo del esclavo. Una manera de ser libre del destino que tienes marcado. Pero simplemente, no se puede, yo soy lo que soy por lo que he vivido y actúo como actúo de manera inevitable. Nuestra vida no esta escrita, pero sólo hay un camino y a cada paso que das, el paso anterior se cierra y no puedes volver, así que es como si lo estuviera. Es como un escritor que ejerce la fuerza sobre las teclas pero no puede elegir cual pulsar.

-¿Ahora que?
-Eso digo yo.. ¿ahora que?
-¿tu? ¿quien?
El sueño por fin te vence y tu cerebro empieza a hablarte a través de sueños.
-No creo que encuentres esta noche la respuesta.
 -Gracias por tu apoyo he...¿no vas a ayudarme?
 -No creo que yo la encuentre nunca.
-Que poco positivo eres.
 -Oye, soy tu cerebro, tu no eres más positivo que yo.
-No es culpa mía, es culpa de las experiencias que viví.
-Si, pero ellas tampoco tenían la culpa.
-¿y que hacer? ¿dejarse llevar?
-Viviendo esclavo del azar y sabiéndolo...parece que es la única salida.
-Mintiéndome a mi mismo el resto de mi vida, diciéndome "si, buena elección!" cuando en el fondo sabre que yo no elegí.
-Es lo que hay, lo siento...
-No...
 -¿No? no tienes elección.
-No, no puedo aceptarlo.
 -No es cuestión de aceptarlo, es cuestión de lo que es y ya esta.
-No... no, no, no, NO! y a callar!

Entonces recuerdas esa frase.
"Lo consiguieron porque no sabían que era imposible"
Y te despiertas de golpe.

Solo aún en mitad del desierto. Es desalentador cada vez que te despiertas y recuerdas donde estas y hoy más porque no tienes una respuesta. Pero en tu cabeza brilla una frase, esa frase.
Y esa frase te da fuerzas, te levantas y sigues caminando.
Me da igual lo que la razón me diga, quizás por las experiencias de mi vida que me inclinan a pensar así  y me han llevado a esa frase o quizás porque este un poco loco o porque este desierto me lo este volviendo. Pero no lo aceptaré. Soy esclavo de mi destino lo sé, pero no me dejaré llevar como las demás personas, yo algún día escaparé, algún día venceré lo invencible.
-¿por qué? si así se vive bien...¿para que más problemas?-vuelve a protestar mi cerebro.
Porque el ser humano en el fondo es así, yo soy así, libre por definición, y aunque las cosas vayan bien, prefiero la libertad y la pobreza que la esclavitud y la riqueza. Así que me revelaré contra mi propio destino si hace falta. Y aunque nunca pueda vencerle, él sabrá que soy su enemigo.

ENEMIGO DEL DESTINO