12 ene 2013

1.J Perder la fe

La rutina, el acomodamiento, la tranquilidad.. es lo peor que te puede pasar. Siempre estas esperando que sucedan cosas, pequeños milagros que pueden hacer tu vida un poco más alegre, pero sabes que son muy improbables, no van a suceder. Sin embargo a veces llega un momento en el que por arte de magia, suceden, te pones feliz, pero sigues pensando que es improbable que vuelvan a suceder, pero suceden y otra y otra y otra. Contra todo pronostico en momentos que estas triste o necesitas algo, ese algo... APARECE.

Pero aquí esta el problema, que te acostumbras a los milagros y a las casualidades y cuando no llegan... duele mucho más que si no las esperaras, cuando estas triste y esperas el milagro de oír cosas como, "espera, no te vayas solo..." estas convencido de que lo oirás, pero no es así. Después esperas otra vez...
Un buenas noches... un buenos días... un lo siento... estas convencido de que alguno llegará. Pero no.

Y poco a poco vas aceptando, que los milagros y las casualidades no existen y que esa racha que tuviste, se acabo... y los momentos felices de esa racha, se vuelven más borrosos porque las cosas buenas no se mantienen solas, necesitan esfuerzo o magia. Y como no hay esfuerzo, ni por lo visto existe esa magia que crea los milagros o las casualidades, los momentos felices ya no parece eternos.

Y el tiempo que me destruye
Es el que cura mis heridas