Por una parte se avanza, ves que las cosas van como tienen que ir. Duele xo es lo correcto.
Por otra, vuelve esa horrible sensación de hace tanto tiempo. De soledad... Estas solo en el desierto, pero si estuvieras con alguien, seguirias sintiéndote solo. Porque los demás no te llenan.
Ahora que el momento es duro, es muy fácil dejarse llevar, por esos sentimientos... Oscuros.
Pero entonces te sacas una foto del bolsillo. Siempre ha estado ahí, para tranquilizar.
Mira por esa ventana. A través de ella ves: calor, verano, diversión, tranquilidad... Allí no hay más gente que te haga sentir solo, ni desiertos, hay playa. Cuando volverás? Quien sabe, pero por ahora te conformas con mirar. Una ventana a momentos felices. No me dejare llevar. Tengo que ser feliz, aunque sea en este desierto.
Y tu también...